SEMANA SANTA EN EL RECUERDO
Yo nací en un pueblo de Castilla-La Mancha, Villanueva de los Infantes, en la provincia de Ciudad-Real. Allí la Semana Santa tenía un especial relieve dada la cantidad y calidad de imágenes y pasos. Comenzaban los desfiles el domingo de Ramos, con la cofradía del “borriquillo”, junto a la casa donde entonces vivíamos. Era un bosque de palmas, portadas por cofrades que vestían túnica roja, y capa y capuchón verde. Era una procesión simpática, porque muchos niños llevaban palmas y ramos de olivo y la música sonaba con un discreto aire triunfal. Y como todas las procesiones recorrían un largo trayecto, aquel pueblo manchego se sentía una “Jerusalén” local de piedras y escudos nobiliarios. Era costumbre, antes de esta semana, haber asisti...